15 Jun 2020

Recepción de los pollitos: Lo primero, prepara la nave avícola



AUTOR

Jose Luis Valls

Director técnico de aviNews.

Diamond V

Contenido disponible en: English (Inglés)

Cuando se recepcionan los pollitos en la nave se produce uno de los momentos claves que hay en la crianza. La importancia de este hecho hace que el desarrollo posterior e incluso la salud de las aves puedan estar influenciadas. Normalmente un mal comienzo conlleva una mala continuidad en el desarrollo posterior.

Pero para conseguir esta correcta recepción es necesaria una preparación previa de la nave, fundamentándose en una limpieza previa y en la desinfección de las instalaciones con el material de crianza, después de la salida del lote anterior.

El papel de la cama

Posteriormente habrá que acondicionar la nave con la cama adecuada para la crianza. La cama puede ser de diversos materiales, pero los pellets y la viruta de madera seca e higienizada son las mejores opciones hoy en día para conseguir tener una cama seca que garantice el bienestar animal y no sea predisponente de problemas de pododermatitis. 

Es indudable que existen más materiales para utilizar de cama, pero son menos idóneos y sólo se usan a veces por el erróneo componente económico de su costo en bruto o por la proximidad del proveedor. Pero no se debe olvidar el famoso refrán que dice “ que el pobre la paga doble “. Una crianza con un mal ambiente como consecuencia de una mala cama, nos dará patologías y problemas de calidad en las canales además de mucho más trabajo para lograr su mantenimiento.

La utilización de una buena cama junto con un buen precalentamiento del local va a permitir a los pollitos arrancar en su mejor confort de temperatura. Sensación de temperatura que se consigue con la suma de una temperatura y una humedad relativa adecuadas. Hay que recordar que los pollitos al inicio de su vida son poiquilotermos y ello conlleva que no pueden controlar su propia temperatura y por tanto dependen sus primeros días de vida de obtener su sensación térmica necesaria por la calefacción de la nave.

La altura de la cama dependerá del material que se utilice:

  • Así para pellets y viruta lo ideal suele ser entre 3,5 y 4,5 kg/m2, pero para materiales como cascarilla de arroz y paja troceada la altura debe ser mayor, pues estos materiales apenas absorben, necesitándose entre 6 y 8 kg/m2.

Es importante que la distribución de la cama sea uniforme en todo el suelo de la nave y no se faciliten zonas peladas en donde no se consiga el adecuado mantenimiento de la temperatura y hagan a las aves alejarse de esas zonas e incrementar la densidad en otras.

El precalentamiento de la nave

El precalentamiento de la nave es vital. Lo principal es calentar el suelo como mínimo a  28 ºC y la temperatura ambiente a nivel del pollito que sea de unos 31-34ºC y todo con una humedad relativa entre 45 – 65 %. Esto obligará a poner en marcha la calefacción 24-48 horas antes de la entrada de los pollitos con una calefacción aérea o con un máximo de 60 minutos si se utilizan campanas eléctricas de infrarrojos invisibles. Con los infrarrojos evitamos tener que calentar todo el volumen de aire de la nave, pues sólo se calientan los animales y el material que hay en las naves. 

Para un calentamiento correcto en la recepción se debe calcular un valor de 120 w/m2 para uso de infrarrojos y de 140 w/m2 para la ambiental o un equivalente de unas 5 Kcal/pollito.

Incentivar el apetito del pollito

Es vital incentivar el apetito del pollito proporcionando un acceso a la comida y bebida lo más fácil y rápido posible. Los pollitos recién llegados no saben que el pienso es en realidad el alimento. Ellos sólo tienen una conducta de picoteo instintivo de partículas interesantes.

A nivel de comederos hay que procurar que existan muchos puntos de comida, repartidos homogéneamente y que el pienso esté muy accesible para el pollito. 

Para ello, durante las primeras 48 horas de alojados es recomendable mantener debajo de cada línea de bebederos una tira de papel de 1 m de ancho a lo largo de la zona de arranque y añadir sobre la misma unos 60 g de pienso por ave, con una textura de migaja tamizada o microgránulo ( diámetro de 1,0 – 2,0 mm ). Los pollitos se deben alojar con el suministro de pienso efectuado y fácilmente asequible para ellos. 

El ruido del papel al ser pisado por los pollitos sirve de reclamo a otros, consiguiendo que acudan a una zona acotada en la que tienen el pienso y el agua muy accesibles. Prolongar más tiempo la permanencia del papel produce desperdicio de pienso que va a la cama, pudiendo facilitar una posterior ingesta de viruta por los pollitos. Lo mejor es retirar esos restos de papel.

arraque pienso en papel

Es importante que los comederos estén llenos de pienso y que su nivel sea alcanzable para las aves, siendo interesante el rellenado manual de los platos hasta el borde, incluso enterrando un poco el comedero en la cama para facilitar el acceso.

La presión del agua en las tetinas tiene mucha trascendencia. Hay que vigilarla desde la recepción de las aves, comprobando la existencia de una gota en la tetina para que atraiga a los pollitos y si por el contrario, fuera muy alta la presión del agua les impedirá desde el primer momento beber bien. El caudal correcto a la llegada debe estar en unos 25 ml/min. El consumo reducido de agua sólo lleva a un menor consumo de pienso y a una menor ganancia de peso. La cama húmeda debajo de las tetinas indica una presión alta que habrá hecho verter agua. 

El agua de bebida debe tener una calidad físico-química y microbiológica demostrada mediante los análisis pertinentes. Con el uso de un biocida adecuado se garantizará el mantenimiento sanitario del agua. 

No se debe abusar de hacer zonas de criadero con una alta densidad de pollitos, para ahorrar en calefacción. Si la densidad es muy alta habrá un exceso de competencia por el alimento y por el agua, que no permitirá desarrollar todo el potencial genético que tienen los pollitos. Hay que tener en cuenta que el número de bebederos y la superficie de comedero calculada cuando se instalan en una nave, se calcula a una densidad de aves muy inferior a la que a veces se quiere arrancar a los pollitos. 

El deterioro que además se producirá en la cama en la zona de crianza dará complicaciones posteriores para el desarrollo de los pollitos. La densidad en el arranque hasta los primeros cuatro días de vida no debe ser superior a la de 30 pollitos por tetina y 150 pollitos por plato de comedero.

 



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