AUTOR

David Jiménez Zarza

Area Technical and Comercial manager para Aviagen SAU

Diamond V

La fase de recría será el espejo donde se mirará el periodo productivo en reproductoras, si esta no se hace correctamente el potencial productivo del lote se verá comprometido. No sólo será crítico llegar al periodo productivo con un correcto peso corporal medio, sino la forma en alcanzar este peso y la condición corporal de los gallos y las gallinas.

Cada lote que recriemos es diferente y único, igualmente cada granja, cada entorno, equipamientos, fábricas de pienso, materias primas, sanidad, sistemas de gestión…pero igualmente hay muchas similitudes, no sólo aspectos relacionados con la estirpe y sus características especiales sino aspectos comunes a todos los reproductores  asociados principalmente a su edad. 

Para unificar las aves y poner orden y medida, la mejor herramienta es la clasificación a diferentes edades de los gallos y gallinas.

En todo proceso de clasificación deben de intervenir:

Etapa de planificación

a. Fijar objetivos.

b. Establecer población a ordenar.

c. Determinar características esenciales o establecer protocolos de observación y comparación.

Etapa de  ejecución

a. Desarrollo de la tarea.

b. Decidir las variables que intervendrán en la comparación (peso, longitud de tarso, forma de pechuga, tamaño de cresta,…)

c. Orden de aplicación de las variables.

Etapa de evaluación

a. Valoración del proceso  (peso, % CV,…)

b. Desarrollar planes de actuación futuros o alternativas para la fase de ejecución o de planificación.

No debemos de entender este proceso como algo rígido e invariable ya que se trata de un proceso dinámico y flexible que puede ser actualizado y/o modificado en cualquier momento si las circunstancias del lote lo requieren.

Objetivo

Para poder conseguir el objetivo de lograr el control sobre los pesos corporales con unos coeficientes de variación mínimos (%CV), con crecimientos uniformes y de acorde con los objetivos de peso marcados deberemos de seleccionar las aves y dividirlas en subgrupos lo más uniformes posible.

¿Por qué seleccionamos?

Para gestionar la uniformidad.

¿Por qué es importante la uniformidad?

Aves en estado fisiológico similar responderán de manera similar a los factores de gestión.

¿Qué obtenemos con estas respuestas similares?

El control sobre el éxito productivo y de bienestar de las gallinas y los gallos.

Cualquier lote que recibamos en nuestras explotaciones estará sujeto a una variación natural incluso tratándose del primer día de vida, ya que por lo general ni todos los huevos incubables de un mismo lote pesan lo mismo ni tienen los mismos días al ser incubados.

A medida que las aves van creciendo el coeficiente de variación irá en aumento a causa de las diferentes respuestas individuales de las aves a factores tales como cambios ambientales, luces, vacunaciones, enfermedades, cambios de pienso, etc, con lo que el manejo del lote se hace más complicado y se compromete el rendimiento del lote en producción.

¿A quién?

Las clasificaciones deben de realizarse por igual a machos que a hembras, ya que no debemos de olvidar que el 50% de un pollito es responsabilidad del macho, por lo tanto las pautas y procedimientos de clasificación serán los mismos tanto para hembras como para machos.

¿Cuándo?

Empezaremos desde la entrada del lote en base a la edad o edades de los lotes progenitores, ya que en la mayoría de los casos proceden de lotes de aves de más de una edad, manteniéndolos separados hasta al menos las 4 semanas de edad.

Normalmente los progenitores se dividen en 3 categorías:

  • Jóvenes (25 – 35 semanas)
  • Intermedios (35 – 50 semanas)
  • Adultos (> 50 semanas de edad)

CLASIFICACIONES / EDAD LOTE

Una primera clasificación ya dentro de los diez primeros días puede tener resultados muy provechosos y útiles, realizaremos al menos de 3 a 5 grupos de pesos.

Debemos de tratar alcanzar los pesos corporales objetivo, haremos un pesaje de aves a los 7 y 14 días de edad y se deben pesar un mínimo del 2% o 50 aves (lo que sea más grande) de cada población.

Aumentar el número de aves pesadas o la frecuencia de pesaje (2-3 veces a la semana) durante las primeras 2-3 semanas después de la clasificación será beneficioso, ya que si el peso corporal del lote está por debajo del peso objetivo podemos mantener una duración del día más larga hasta los 21 días si fuese necesario para ayudar a la ingesta de pienso y mejorar el aumento de peso.

El objetivo ideal después de una clasificación sería no tener que volver a realizar otra

Por regla general se aprovechaban las labores de vacunación para realizar las clasificaciones de las aves, hoy día cada vez es más frecuente realizar clasificaciones sin tener en cuenta la coincidencia con algún tipo de vacunación que requiera de la manipulación de las aves

Procedimientos

Sistemas de clasificación:

Sistemas de selección automáticos/ semiautomáticos:

  • Calculan la desviación estándar y el CV% de las aves pesadas
  • Cuentan y registran las aves.
  • Mejoran los resultados productivos
  • Fiabilidad en los resultados
  • Mejoran los procesos de vacunación
  • Mejoran calidad de la labor
  • Facilitan la gestión de los datos

Sistema de clasificación automático con descuelgue automático

Ejemplo de datos desprendidos del sistema de clasificación automático AAT Grady 3000 tras una sesión de trabajo.

Sistema de pesaje semiautomático (descuelgue manual)

Sistemas de selección manuales:

  • Errores frecuentes en el contaje
  • Proceso más lento
  • Más estrés para las aves

Sistema de pesaje manual (contaje y descuelgue manual)

Un error en el contaje de las aves daría lugar a raciones incorrectas de alimento.

Mediciones

Después de cada clasificación debemos de gestionar cada subpoblación por separado y de acuerdo con su peso tratar de llevarlas a peso objetivo.

Mediremos la variación entre aves de dos maneras:

  • Coeficiente de variación CV%

Mide la variación de los pesos corporales dentro del lote, a menor CV% menos variable es el lote.

  • % Uniformidad

Mide la uniformidad de los pesos corporales dentro de un lote, cuanto mayor es la uniformidad, menos variable es el lote.

Clasificación con corrales  móviles/ajustables:

De cada corral/población se debe capturar y pesar una muestra de aves al azar. Deben pesarse todas las aves capturadas para evitar que se haga una medición selectiva, pero, como mínimo, se deben registrar los pesos del 2% del corral/población o de 50 aves, el valor que sea mayor.

Lo más recomendado es el uso de básculas electrónicas que registren y cuenten los pesos individuales y calculen automáticamente la desviación estándar y el CV% de la población. La información que aportan estas básculas se puede usar para establecer los puntos de corte para la clasificación

Después de la clasificación, se debe pesar nuevamente una muestra de aves de cada corral/población (un mínimo de 2%, o 50 aves, la cifra que sea mayor), y se debe determinar el peso promedio, el CV% y el número de aves de cada corral

Clasificación cuando los parques/corrales son fijos:

En este caso las aves por departamento vendrán determinadas por las dimensiones del mismo, realizaremos el peso de la muestra y en función de su CV% haremos las separaciones por grupos (pequeñas, normales y grandes si CV> 10%) y se establecerá el peso de corte en función del % del espacio del que dispongamos para cada subgrupo.

Al finalizar la clasificación volveremos a pesar el 2% o 50 aves de cada parque (la cifra que sea mayor) para establecer el CV% y peso medio de cada parque.

A saber:

  • Después de la clasificación, es posible que la población «liviana» no necesite un incremento inmediato en la ración de alimento. El peso corporal aumentará debido a la menor competencia con las aves más grandes, así que no suele requerirse un ajuste inicial en la ración.
  • Se recomienda hacer otra selección del 100% del lote, sólo en la categoría de las aves pequeñas, entre 10 y 15 días después de la finalización de cada selección. Esto mejorará la uniformidad, evitará que las aves que se recuperaron puedan comer más de lo que necesitan y facilitará y permitirá la recuperación de todas las aves débiles y un suministro eficiente del pienso.
  • Después de las clasificaciones cada parque habrá mejorado su CV%, debiendo establecer su CV% en un valor inferior al 8% aunque el CV% general seguirá siendo el mismo.
  • Es fundamental que la densidad de población y el espacio para comer y beber se mantengan en consonancia con las pautas recomendadas en las poblaciones clasificadas. Cada población debe tener su propio sistema de alimentación. Cuando esto no sea posible, se deben instalar sistemas de alimentación suplementarios para permitir distribución uniforme del alimento y espacio adecuado para la alimentación por ave.
  • Los ajustes de los niveles de alimentación deben de basarse en la desviación del peso corporal del objetivo.
  • NUNCA se deben reducir los niveles de alimento en recría.
  • No mantenga el alimento a un nivel constante durante más de dos semanas consecutivas
  • Los cambios inesperados en el peso corporal pueden deberse a una asignación incorrecta del alimento, bien por fallo humano o mecánico, ante una situación de peso inesperado sin motivo aparente vuelva a pesar las aves antes de tomar decisiones drásticas.

Manejo del peso corporal después de la clasificación hasta los 63 días de edad

Durante este periodo se alcanzará la práctica totalidad del desarrollo del esqueleto (± 90%) siendo un punto clave en la vida de un lote de reproductores. No se puede dar marcha atrás, en poco más de dos semanas de esta etapa comenzará el desarrollo hormonal de las aves.

Debemos seguir pesando y calculando la uniformidad de cada grupo semanalmente.

reproductoras

 

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