15 Abr. 2019

Manejo & Bienestar

Manejo & Bienestar

Manejo de reproductoras en avicultura


Escrito por: Dr. Keith Bramwell

A pesar de que tanto machos como hembras pueden contribuir a la aparición de problemas de fertilidad, el impacto del macho en la fertilidad del lote es aproximadamente 10 veces superior al de las hembras, ya que suele ser el ratio de machos y hembras.


En última instancia, la fertilidad desde el punto de vista del macho depende de:

  • El desarrollo testicular
  • La calidad del esperma
  • La eficiencia de la cópula

La selección continua a favor de los caracteres típicos de los broilers no parece afectar negativamente a la calidad espermática. Sin embargo, los machos actuales parecen ganar peso con mayor facilidad, potencialmente llevando a una menor eficacia e interés por la cópula. Los machos son más susceptibles al estrés que las hembras debido a la severidad de sus restricciones alimentarias, pero tradicionalmente la industria ha puesto más atención a las hembras, particularmente en la incubación, recría y producción.

A menudo, los machos se han “dejado a su suerte” cuando deberían recibir más atención, debido a sus necesidades especiales durante un período tan estresante como es la recría.

Existen varios elementos sobre los que centrarse para mejorar el manejo de los machos durante las fases Incubación, Recría y Producción, debiendo tomarse en consideración varias cuestiones:

gallos y hembras en avicultura

FASE DE INCUBACIÓN

Al principio de la Fase de Incubación, el pollito tiene un sistema inmunitario en desarrollo y una deficiente capacidad de regulación de la temperatura. El procesado y la preparación del pollito en la planta de incubación también puede provocar estrés, conduciendo a una pérdida de uniformidad si las aves no se manejan de forma adecuada. Los daños provocados en las primeras dos semanas de vida podrían no manifestarse hasta más adelante en la vida del pollito, por lo que es importante crear una “Zona de Confort” para los pollitos en la Fase de Recría donde se les proporcione un ambiente con una temperatura adecuada y alimento y agua a libre disposición.

La disposición de los equipos es crítica para crear la “Zona de Confort” perfecta para los pollitos para que no tengan que elegir entre calor, alimento o agua, sino que debe poder acceder a todos estos elementos a la vez.

PUNTOS CLAVE AL CREAR LA ZONA DE CONFORT

  • Ofrecer el adecuado espacio de comedero: se recomienda 100 pollitos/plato.
  • Ofrecer suficiente espacio de bebedero: se recomienda 80 pollitos/bebedero.
  • Permitir que ambos elementos quepan fácilmente dentro de la “Zona de Confort”.
  • Disponibilidad de agua limpia y a temperatura ambiental es muy recomendable.
  • Ofrecer agua suplementaria en un formato snap-on y fácil de rellenar también es recomendable.
  • Colocar papel bajo la línea de bebederos para atraer a los pollitos al agua.
manejo reproductoras avicultura

Un ganancia insuficiente de peso a edades tempranas puede atribuirse a un bajo consumo de alimento como resultado de otras causas. Para un buen crecimiento inicial del pollito, la absorción de la yema y sus nutrientes (25% proteínas, 25% lípidos y 50% agua y anticuerpos) es esencial.

Un desarrollo adecuado de los órganos es crucial para que el pollito pueda hacer una buena digestión, ya que el hígado, los intestinos y el páncreas crecen a un ritmo 2-5 veces más rápido que el resto del cuerpo. Por otro lado, el peso del bazo y la bolsa cloacal se relaciona directamente con el consumo de alimento, influyendo en la inmunidad del pollito.

Es importante proporcionar suficientes platos con suficiente alimento en cada uno. Si todos los platos están siempre llenos de pollitos implica que el número de platos son insuficientes. Una cantidad insuficiente de espacio de comedero y/o cantidad de alimento repercutirá negativamente en el consumo de alimento, así como en el peso y uniformidad de las aves. Se recomienda suministrar al menos 1,5 kg de alimento balanceado de iniciación a los machos para lograr un desarrollo y ganancia de peso adecuados.

broilers en avicultura

FASE DE RECRÍA

Durante la Fase de Recría, el espacio de comedero necesario para una cadena de alimentación es de 20 cm (7,5’’) y un plato cada 8 machos desde las 5 semanas hasta el clareo . Es esencial que todos los machos puedan comer simultáneamente para poder garantizar la uniformidad del lote. La densidad de alojamiento debe ser, como mínimo, 0,2 m2/macho (2,5 ft2/macho), habiendo 1 tetina/8 gallitos y 1 bebedero/60 gallitos. En caso de no poder proporcionar el espacio recomendado, los machos aun pueden ser criados y manejados de forma que se logre una buena fertilidad y tasa de eclosión, aunque es más difícil.

Existen muchos métodos alternativos que, implementados correctamente, pueden conducir a una buena uniformidad. Para evitar cualquier pérdida en el lote, es importante centrarse en ideas de manejo que contribuyen a una buena uniformidad, especialmente cuando hay limitación de espacio de suelo y de comedero.

Durante la Fase de Recría, los machos nunca deberían perder peso de una semana a otra, ya que un estancamiento o pérdida durante los períodos críticos de esta fase pueden resultar en un descenso del potencial de incubabilidad en los jóvenes reproductores.

Estos períodos críticos de la Fase de Recría incluyen las primeras semanas, 8-12 semanas y las primeras 3 semanas tras la iluminación.

Los machos son más tolerantes a partir de las 24-30 semanas de lo que se piensa. Es importante controlar el peso y desarrollo muscular de los machos a las 30 semanas de vida. Si el lote se desvía del peso o desarrollo muscular objetivo, es importante tomar precauciones a la hora de lograr que vuelvan a la curva de peso. Comprobar la respuesta a la vacunación también es fundamental en un buen programa de machos. A menudo, esta práctica se pasa por alto, conduciendo al fracaso del programa. Tomarse el tiempo para comprobar cada lote es crucial, ya que nunca se sabe qué problemas podrían aparecer. Un exceso de tomas de vacunas afectará en gran medida la uniformidad del lote.

FASE DE PRODUCCIÓN

La tercera y última fase de Manejo de Reproductores es la Fase de Producción. Durante esta fase hay muchos puntos a tener en cuenta con respecto al alojamiento. Es importante recordar que el día antes del transporte debería ser un día para la alimentación, debiéndose mover siempre un galpón completo por día. El agua debe estar a libre disposición en el momento de su llegada y el cambio de equipo debería evaluarse al pasar del galpón de recría a la de producción. Una buena práctica de alojamiento de los reproductores es que el ratio machoshembras sea del 7,5-10,0%.

  • Un ratio demasiado elevado conduce a un mayor nivel de agresión entre machos, lo que conlleva una mayor mortalidad e interferencia con la cópula.
  • Un ratio demasiado bajo conduce a la agresión de machos a hembras, traduciéndose en una mayor mortalidad de las hembras y una menor receptividad.
  • Si el ratio de machos cae por debajo del 7,0%, se verá afectada la tasa de eclosión.

No obstante, estos ratios macho-hembra deberían ajustarse en función del macho reproductor seleccionado, ya que muchos machos nuevos pueden exhibir unos niveles de agresión más altos que sus predecesores.

manejo reproducción avicultura

La condición del macho también debe tomarse en consideración durante la Fase de Producción. Si el macho está en excelentes condiciones, puede haber 7-8 machos por cada 100 hembras.

producción broilers

La sincronización de la hembra también se debe tomar en consideración, debiendo colocarse menos hembras si el peso del macho excede el peso de las hembras en más de 30%. Es esencial evaluar siempre la condición del lote teniendo en cuenta cuántos machos están realmente rindiendo dentro del mismo. El número de machos alojados no es tan importante como el número de machos que realmente están actuando.

Controlar la ganancia de peso y el desarrollo muscular de los machos es muy importante durante la Fase de Producción, siendo el peso corporal una herramienta útil para evaluar el progreso del lote. Igualmente, son herramientas útiles para conocer el proceso la uniformidad y condición del lote, basado en el desarrollo muscular y de la pechuga. Siempre se debe manejar a los machos de forma regular y es importante tener en cuenta que los lotes pueden tener pesos promedios similares, pero la composición corporal puede variar. La clave para controlar a los machos es la restricción alimentaria. Mediante una rejilla para hembras (FOG – female only grill) y colocando comederos para machos a una altura demasiado elevada para las hembras, se puede controlar la ingesta de alimento en ambos sexos.

producción broilers

La fertilidad varía con la edad, existiendo una relación entre el comportamiento y la fisiología del ave. Conforme van envejeciendo los gallos, pierden interés por la cópula y completan menos cópulas, mientras que la gallina, a nivel fisiológico, necesita realizar más cópulas para poder mantener el mismo nivel de fertilidad. Esto supone un reto a la hora de mantener una fertilidad aceptable en un lote de más de 40 semanas de vida, ya que continua con la edad.

Algunos fallos comunes que se cometen a la hora de controlar a los machos son:

  • No manejar a los machos con suficiente frecuencia.
  • No ser conscientes de cómo está siendo la evolución del desarrollo muscular y la ganancia de peso.
  • No adaptar la alimentación al nivel de mortalidad, lo que conduce a que se alimente en exceso a los machos de mejor calidad.
  • Esperar a los picos para “arreglar” la fertilidad.
  • Pobre equipamiento, provocando dificultades a la hora de alimentar correctamente.
  • Permitir que los machos crezcan demasiado rápido e intentar ralentizar su crecimiento cuando ya tengan un exceso de desarrollo muscular pasadas las 30 semanas de vida.

Durante la Fase de Producción, los programas de spiking pueden implementarse. Existen tres tipos distintos de programas de spiking que pueden incorporarse en un programa de reproductores:

  1. Spiking de machos nuevos
  2. Intra spiking
  3. Back spiking

El método de spiking de machos nuevos utiliza machos jóvenes, 25-27 semanas de vida, como machos spike primarios.

El método intra spiking utiliza machos primarios mayores de 2 o más galpones, cambiándolos de un galpón a otro. Los machos empleados en este método son de la misma edad que los machos iniciales con los que son introducidos.

Finalmente, el método back spiking utiliza machos introducidos en una explotación de gallinas como spikes nuevos y que posteriormente son sacados antes de la venta del lote de gallinas para llevarlos a otro lote.

Los programas de spiking pueden estimular a los machos mayores para incrementar su actividad copuladora, durando casi seis semanas. La reactivación de la fertilidad a corto plazo solo resultará si los machos aún son físicamente capaces de copular. Conforme los machos jóvenes ganan experiencia, lo que puede tardar 4-6 semanas, su eficiencia copuladora también aumenta, llegando a superar a los machos residentes.

La eficiencia copuladora óptima para los machos spike ocurre en torno a las 9 semanas post-spiking. El efecto combinado de los machos mayores y los machos spike producirán resultado deseado en la fertilidad del lote. El spiking, aunque resulta beneficioso en muchos sentidos, también puede tener efectos negativos. La bioseguridad también puede verse afectada, existiendo riesgo de cólera, ácaros y micoplasmosis u otras enfermedades. La bioseguridad también puede verse afectada por los distintos programas de vacunación aplicados en distintos lotes.

Las granjas con spike multiedad no son recomendables y es importante que los resultados de los sangrados o las PCR sean negativos antes de mover a los spikes.

Los costos adicionales también se ven afectados por el spiking, así como el espaciado de la alimentación. También existe la posibilidad de que los machos criados en galpones de spike no siempre estén preparados cuando el lote está preparado para el spiking.

cría pollitos


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