26 Abr. 2016

Patología & Salud animal

Patología & Salud animal

Vacunación técnica fundamental para el control de la salmonella

Escrito por: Félix Ponsa

Después de más de diez años de vigilancia activa tras la implantación de los programas nacionales de control de Salmonella en la Unión Europea (UE), y a pesar de los logros conseguidos en el sector avícola al cumplir los objetivos de reducción de prevalencia establecidos, la Salmonella sigue siendo aún una de las principales causas de toxiinfecciones alimentarias en humanos.

El último informe de la UE sobre zoonosis, agentes zoonóticos y brotes de origen alimentario en el 2013 (EFSA Journal 2015;13(1):3991) confirma que continúa la tendencia descendente observada en los últimos años de casos de salmonelosis humana y que la mayoría de los Estados miembros están cumpliendo con sus objetivos de reducción de Salmonella en aves de corral.

Sin embargo, la elevada prevalencia de Salmonella typhimurium en el sector porcino, en el cual aún no se han implantado los programas nacionales de control, y la aparición de cepas de Salmonella typhimurium monofásica (ST monofásica) son motivos de preocupación.

La proximidad de granjas porcinas y la gestión de los purines suponen una amenaza constante para los núcleos avícolas

La proximidad de granjas porcinas con animales que pueden ser portadores asintomáticos y la gestión de los purines que pueden estar contaminados suponen una amenaza constante para los núcleos avícolas en los que hemos de adoptar las máximas medidas de prevención.

La legislación europea actual prohíbe el uso preventivo de los antibióticos para el control de Salmonella debido a los riesgos de salud pública asociados al desarrollo y diseminación de aislados de Salmonella multiresistentes a los antimicrobianos.

La vacunación es una técnica fundamental para el control de Salmonella en avicultura

Así pues, la vacunación se convierte en una técnica fundamental para el control de Salmonella en avicultura. Las experiencias de los últimos años demuestran que las vacunas de Salmonella administradas a gallinas ponedoras y reproductoras han jugado un papel importante en la prevención de las infecciones causadas por Salmonella, tanto en las manadas avícolas como en los seres humanos.

salmonela-elanco

Gráfica 1. Notificación de los casos de zoonossis en humanos en la UE, 2013. Notification rate per 100.000 population.

elanco-salmonella-vacunasAdemás la vacunación frente a la salmonella ha contribuido de una forma determinante en la consecución de los objetivos de reducción de prevalencia de Salmonella establecidos en la UE. En la UE, según el Reglamento (CE) Nº 1177/2006, los Estados miembros que no han demostrado una prevalencia por debajo del 10%, basándose en los resultados de los estudios de prevalencia oficiales, tienen que aplicar programas de vacunación contra S. enteritidis en todas las manadas de gallinas ponedoras.

Actualmente, la vacunación contra S. enteritidis y S. typhimurium se practica habitualmente y se destina a las gallinas futuras reproductoras y ponedoras, a los pavos y a los patos de engorde.

Se considera una medida adicional para aumentar la resistencia de las aves contra la Salmonella, especialmente donde la prevalencia de las manadas es alta.

El objetivo de la vacunación, como parte de un sistema integral de control, es la prevención o reducción de la colonización intestinal y de los tejidos del aparato reproductor. Con ello se reduce la excreción fecal, la transmisión ovárica y la contaminación de los huevos y del medio ambiente.

Aunque la vacunación no elimina totalmente el riesgo de contaminación por Salmonella, reduce el número de aves portadoras y la prevalencia dentro de la manada.

La vacunación previene o reduce los niveles de contaminación interna del huevo y contribuye directamente en la seguridad alimentaria.

salmonella-elanco-prevalencia

Gráfica 2. Porcentaje de granjas positivas a los serotipos objeto de control 2009-2014 Fuente: MAGRAMA 2016

TIPOS DE VACUNAS

Vacunas vivas e inactivadas

Se han desarrollado para luchar contra la S. enteritidis, la S. typhimurium y la S. gallinarum. Sin embargo, sólo unas pocas se encuentran disponibles comercialmente.

Vacunas autógenas o autovacunas

También están autorizadas las vacunas autógenas o autovacunas, bacterinas inactivadas que no constan en los registros comerciales, producidas especificamente para determinadas manadas de aves.

PROGRAMAS VACUNALES

LAS VACUNAS VIVAS

Confieren una mejor protección porque estimulan tanto la inmunidad celular como la humoral mediada por anticuerpos -Ig A secretora en la mucosa digestiva- y tienen un efecto de inhibición de la colonización y exclusión competitiva.

La aplicación de tres dosis de vacuna viva durante el periodo de recría (1r día, 6 semanas y 16 semanas) proporciona protección durante todo el ciclo de producción. Sin embargo, se recomienda la revacunación en caso de realizar un segundo ciclo de producción.

VACUNAS INACTIVADAS

Los programas vacunales que combinan dos vacunas vivas y una inactivada inyectada antes del traslado a la nave de puesta son comunes. Aunque las vacunas inactivadas inyectables causen un intenso estrés y pueden desigualar la manada, producen sólidos títulos serológicos de anticuerpos (Ig Y) que se transmiten al huevo y a la descendencia

anticuerpos-salmonella

Figura 3. Anticuerpos estimulados por las vacunas vivas de Salmonella

La vacuna vía spray y en el agua de bebida, que imita la ruta natural de infección y permite una aplicación en masa desde el primer día de vida -sin causar estrés a las aves: no hay necesidad de coger e inyectar cada animal individualmente-, han demostrado su eficacia y seguridad.

S. ENTERITIDIS

Los programas de control de Salmonella en gallinas reproductoras y ponedoras que incluyen la vacunación contra la S. enteritidis han sido muy efectivos en reducir la prevalencia de salmonelosis en las manadas avícolas y, en consecuencia, en los productos avícolas y en los seres humanos.

El uso de vacunas de S. enteritidis y S. typhimurium vivas atenuadas cuyas cepas no interfieren los autocontroles oficiales de Salmonella con falsos positivos, es valorado muy satisfactoriamente porque reduce significativamente el trabajo del laboratorio y los costes de las analíticas.

Por otro lado, experiencias del pasado muestran que no es apropiado el uso de vacunas vivas de S. gallinarum para luchar contra la S. enteritidis en países o zonas que estén libres de tifosis aviar (S. gallinarum).

El serotipo S. typhimurium 1,4,[5],12:i:- y el S. typhimurium 1,4,[5],12:i:1,2 tienen las mismas determinantes antigénicas O y Hi. Sin embargo, en la cepa 1,4,[5],12:i:- falta la fase 2 flagelar y por ello se denomina “S. typhimurium monofásica”. La ST monofásica parece tener una virulencia y patrón de resistencia a los antibióticos similar a otras cepas de S. typhimurium.

Actualmente, la alta prevalencia de S. typhimurium en el sector porcino y la aparición de aislados de cepas de ST monofásica son motivo de preocupación en el sector avícola. La mayoría de los aislados europeos de ST monofásica demuestran resistencia a un número amplio de antibióticos.

La mayoría de los aislados en animales y alimentos son de origen porcino y vacuno, sin embargo, se han reportado numerosos casos cuyo origen es avícola. Algunos estudios europeos relacionan las infecciones humanas con ST monofásica al cerdo y sus productos; es factible suponer que el uso extensivo de la vacunación en Europa en los últimos años evitó una incidencia mayor en la avicultura.

vacuna-elanco-salmonela-ruta

El plan integral de control de Salmonella abarca de la granja a la mesa.

Prevendrán o reducirán significativamente la contaminación microbiológica de los productos avícolas y contribuirán de forma directa en la seguridad alimentaria.

1. La implantación de los sistemas de autocontrol en las granjas avícolas.

2. Los programas de análisis de peligros y puntos de control críticos (APPCC) en los mataderos y salas de despiece y las salas de clasificación y almacenamiento de huevos.

3. La formación de los manipuladores de alimentos y los consumidores.

La aplicación en masa de las vacunas vivas contra Salmonella en el sector avícola de carne y de huevos ha resultado determinante para conseguir los objetivos comunitarios de reducción de prevalencia actuales. Esto se ha traducido en una importante reducción de los casos de salmonelosis en los seres humanos

Para conseguir los objetivos comunitarios de reducción de prevalencia frente a la Salmonella, la aplicación en masa de las vacunas vivas en el sector avícola han resultado determinantes

Puntos críticos para el control de Salmonella en las granjas avícolas
  • Implantar sistemas de crianza “todo dentro, todo fuera”
  • Al final de cada crianza, realizar un vacío sanitario y efectuar y comprobar la completa y efectiva limpieza y desinfección de las naves, las baterías, los almacenes, el utillaje y las áreas adyacentes.
  • Comprobar que los pollitos o pollitas de 1 día de vida que entren en la granja procedan de manadas de aves reproductoras y salas de incubación libres de Salmonella. Además, las pollitas ponedoras de reemplazo que entren en la granja estarán libres de Salmonella.
  • Comprobar que el pienso y los vehículos de transporte del pienso estén limpios y libres de Salmonella. Mantener los silos y los sistemas de distribución de pienso limpios y en buenas condiciones para prevenir el acceso de aves silvestre, ratas y ratones y las contaminaciones ambientales
  • Mantener una buena estrategia de control de plagas, ya que los insectos (ácaro rojo, escarabajo del estiércol y moscas), las ratas, los ratones y las aves silvestres pueden ser portadores de salmonelas y contaminar las instalaciones limpias y los sistemas de alimentación.
  • Comprobar el suministro de agua potable y, cuando sea necesario, limpiar y desinfectar los depósitos y las canalizaciones con un desinfectante efectivo para eliminar los biofilms de materia orgánica. Disponer de un cuarto de aseo y seguir normas estrictas de bioseguridad y de higiene personal.
  • Los transportistas y el personal de recogida y clareo de las aves pueden ser transmisores de Salmonella.
  • Usar ropa protectora y calzado específico para cada granja y disponer de pediluvios con desinfectantes efectivos a la entrada de cada nave.
  • Evitar que las visitas y los animales domésticos (perros y gatos) entren en la granja, ya que pueden ser portadores de Salmonella.
  • Mantener una buena gestión de la eliminación de cadáveres y residuos, ya que las bajas, la gallinaza, los restos de huevos y el polvo ambiental pueden ser fuente de contaminaciones cruzadas.
  • Realizar análisis microbiológicos periódicos de Salmonella (autocontroles) para valorar el estado sanitario de las aves y la efectividad de la limpieza y la desinfección de las naves y almacenes.
  • Exigir que los camiones y las jaulas de transporte de las aves estén completamente limpios y desinfectados, ya que pueden introducir la Salmonella en nuestra granja y contaminar las manadas que van a las naves de puesta o al matadero.

1 Comentario

Deja tu comentario