AUTOR

Beatriz Abad

Diamond V

Año tras año la producción avícola ha evolucionado hacia unas genéticas comerciales mucho más exigentes tanto productiva como reproductivamente hablando. De la década de los setenta hasta hoy, el ciclo de producción se ha reducido de 60 hasta unos 34-42 días, lo que hace que el periodo de arranque (desde el nacimiento hasta el día 10 de vida) sea aún más determinante en la producción de pollo.

Durante la primera semana de vida el pollito crece y se desarrolla a gran velocidad y con unas exigencias muy elevadas. Los pollos durante la primera semana cuadriplican su peso de nacimiento (Aviagen, 2014) a medida que se desarrollan los órganos como el corazón, hígado y sistema digestivo (Uni, 2006; van den Brand et al., 2010) que han de garantizar el crecimiento de los músculos y los huesos.

En el momento del nacimiento los pollitos tienen una capacidad termorreguladora limitada, y un tubo digestivo y un sistema inmunitario muy inmaduros (Van den Brand et al., 2010). Para poder hacer frente a estas limitaciones, es clave e imprescindible dar al animal una dieta altamente digestible y biodisponible durante los primeros días (piensos de arranque).

Llega el momento de formular el pienso de arranque y el mercado nos ofrece un gran abanico de ingredientes. La soja, en forma de harina, es una de las fuentes de proteína principales escogidas por la mayoría de nutricionistas.

La soja es una muy buena fuente proteica, ya que proporciona al animal un perfil de aminoácidos muy completo además de ser también una fuente energética costo-efectiva en fórmula. Pero también tiene sus limitaciones, ya que a su vez contiene factores anti nutricionales (FAN), que provocan que no sea una fuente totalmente digestible, limitando su inclusión y aplicabilidad en las dietas de arranque.

A continuación, se tratará con más detalle cada uno de estos factores, sus características y posibles consecuencias en la eficiencia de la utilización del pienso y rendimiento del animal.

FACTORES ANTINUTRICIONALES Y PROCESOS DE TRATAMIENTO

Los factores anti nutricionales son componentes presentes en los ingredientes que interfieren, cada uno de manera específica, en la digestión y absorción de nutrientes.

La soja contiene diversos FAN pero los principales que suponen un mayor impacto negativo al animal son los: inhibidores de tripsina, oligosacáridos, antígenos y el ácido fítico.

factores antinutricionales proteínas vegetales

INHIBIDORES DE TRIPSINA

Los inhibidores de tripsina son un tipo de proteínas que proceden de las proteínas nativas y bloquean la producción de las proteasas endógenas, en este caso de la Tripsina y Quimotripsina. Al verse reducida la capacidad de producción de dichas proteasas, no queda garantizada la degradación de la proteína en pequeños péptidos para que el animal pueda digerirlos.

Con la presencia de los inhibidores de tripsina no solo queda reducida la digestibilidad, sino que también aumentan las pérdidas endógenas, ya que parte de ésta proteína pasará el intestino sin ser digerida y se excretará con las heces. Dicho proceso es irreversible

factores antinutrionales

Los efectos de los inhibidores de tripsina son particularmente fuertes en pollitos pequeños, porque los animales de edad más avanzada son capaces de compensar la pérdida de la actividad de tripsina incrementando el tamaño del páncreas.

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OLIGOSACÁRIDOS

Las habas de soja contienen aproximadamente un 6% de oligosacáridos, concretamente rafinosa y estaquiosa. Los galacto oligosacáridos son indigestibles para el pollito, pero fermentables en el intestino y sirven de sustrato a posibles bacterias patógenas. Su fermentación no es beneficiosa, al contrario, estimula posibles bacterias patógenas, produce gases (flatulencias), causa diarrea y reduce el nivel de utilización de la energía (Bach Knudsen, K.E., ET AL., 2001).

ANTÍGENOS

Entre el 65 y el 80 % de la proteína del haba de soja son β-conglicinina y glicinina, principales proteínas de almacenamiento de la harina de soja. Una sub unidad de la β-conglicinina causa una respuesta alérgica en el epitelio del intestino de la mayoría de animales.

La glicinina, sólo por el hecho de administrarla, causa la formación de anticuerpos. Los antígenos crean una respuesta alérgica en el intestino que lo acaba dañando, y, como consecuencia se reduce la capacidad digestiva, y al animal le provoca un extra consumo de energía y proteína.

ÁCIDO FÍTICO

El ácido fítico es un ácido orgánico fosforado que tiene la habilidad de crear complejos con minerales vitales como el calcio, magnesio, Hierro y Zinc, reduciendo su utilización. Como se asocia también a la proteína, su degradación incrementará también la digestibilidad.

Como ya se sabe, el principal objetivo del uso de las fitasas es aumentar la disponibilidad del fósforo.

A día de hoy los productores de fitasas recomiendan incrementar su inclusión para reducir también los otros efectos anti nutricionales del ácido fítico.

LECITINAS

Las lecitinas son glicoproteínas resistentes a la proteólisis. Se unen a la superficie del intestino delgado, provocando daños en el epitelio y aumentando el riesgo de aparición de úlceras biliares. Dada esta situación se incrementan las pérdidas endógenas de nitrógeno por parte del animal. Douglas et al., observaron que usando sojas libres de lecitinas en avicultura se mejoraba el metabolismo verdadero de la energía metabolizarle y la digestibilidad de la proteína en aproximadamente un 10%.

La pérdida de nutrientes debido a la presencia de factores anti nutricionales es solo uno de los problemas, pero la parte del alimento que no ha sido digerida pasará también a ser substrato para la fermentación bacteriana en el intestino. Palliyerguru et all., 2011, demostraron que la variación en los niveles de FAN no solo afecta al rendimiento del crecimiento de los broilers, sino que también tiene incidencia en la enteritis necrótica subclínica del lote.

REDUCCIÓN DE LOS FAN (FACTORES ANTI NUTRICIONALES)

POR CALOR

Existen diferentes procesos para el tratado de la soja como son el tratamiento por calor, extracción mediante disolventes y degradación enzimática. El tratamiento por calor solo afecta a las moléculas termolábiles (como los inhibidores de tripsina), pero no a los FAN estables térmicamente como son los oligosacáridos.

El sobrecalentamiento por calor es realmente un riesgo ya que intentando reducir los FAN se pueden desnaturalizar el resto de proteínas provocando una reducción severa de la disponibilidad proteica para el animal.

TRATAMIENTO ENZIMÁTICO

Otra alternativa es el tratamiento enzimático, ya que las enzimas son muy específicas y flexibles. Hoy en día se ha desarrollado un proceso para reducir los FAN a través de un tratamiento enzimático. La ventaja es que se puede tratar a los FAN de manera muy específica y concreta y se pueden optimizar las condiciones en los reactores para obtener el máximo efecto.

EXTRACCIÓN DISOLVENTES

La extracción mediante disolventes es también un proceso tosco mediante el cual algunos de los FAN como son el ácido el ácido fítico y los oligosacáridos no se pueden eliminar.

A continuación, en la tabla 1 se muestran los niveles de reducción de los FAN según el proceso de tratamiento de la soja; dónde se demuestra que tratando la soja con un proceso enzimático se obtienen los máximos niveles de reducción de estos FAN.

reducción de fan

Tabla 1. Reducción de los FAN según el proceso de tratamiento de la soja

DIGESTIBILIDAD

La digestibilidad es el parámetro cualitativo utilizado para medir tanto la disponibilidad de los nutrientes como la parte del ingrediente que no ha sido digerido.

La digestibilidad de los aminoácidos varia, resultando en diferentes cantidades de aminoácidos no digeridos en el intestino grueso.

Pero aparte de la indigistibilidad de estas materias primas, también contribuyen a la fracción del nitrógeno no proteico al intestino grueso.

Estas dos fracciones de la proteína bruta del pienso pueden ser utilizadas en el intestino por las bacterias proteolíticas causando su crecimiento y proliferación y un riesgo potencial de desequilibrio de la microflora, hecho que puede desembocar en diarreas y camas húmedas.

Cuando se comparan las digestibilidades de una dieta basada en maíz-soja con una soja tratada enzimáticamente, se puede observar una drástica mejora en la energía y digestibilidad proteica (Figura 1.- ILVO in Ghent, 2010). La reducción de los FAN incrementa la digestibilidad global del pienso.

factores antinutricionales soja

Figura 1. Digestibilidad de los nutrientes de diferentes fuentes proteicas de soja (ILVO, 2010) *SBM 48: Harina de Soja 48 HP: Soja tratada enzimáticamente

SALUD INTESTINAL

Es clave asegurar una buena salud intestinal del animal durante todo el ciclo productivo, si la flora microbiana es pobre, se vuelve más susceptible al ataque de microbios patógenos viéndose comprometido también el funcionamiento óptimo del intestino.

Cualquier desafío que afecte al epitelio intestinal, tendrá posteriores consecuencias en la eficiencia alimentaria, ya que el animal no será capaz de asimilar la totalidad del alimento y en muchos casos se tendrá que recurrir incluso a tratamientos con antibióticos para combatirlos.

Además, tenemos que sumar, que la respuesta inmunitaria a estas situaciones y la reparación de los tejidos le supone al pollo un sobrecoste de energía y demás nutrientes, situaciones que a la vez provocan una disminución del rendimiento final.

Algunos estudios han demostrado que existe una fuerte correlación entre un intestino bien desarrollado y una mejora de la conversión del alimento (FCR) cuando la proteína utilizada tiene una digestibilidad alta; viéndose también reducida la cantidad de nutrientes no digeridos disponibles en el intestino posterior para las bacterias patógenas. En uno de estos ensayos se utilizó un pienso de arranque hasta los 10 días de edad con una base de maíz o trigo y con una soja tratada enzimáticamente. Se observó que el ratio altura de la bilis y profundidad de la cripta (AB:PC)* incrementaba. También se pudo observar una estrecha correlación entre el ratio AB:PC* y la digestibilidad ileal aparente de la proteína (Fuente: ensayo realizado por Hamlet Protein).

salud intestinal y soja

Muchas materias primas que se utilizan en la  fabricación de piensos aportan tanto aspectos positivos como negativos que tenemos que saber gestionar de manera óptima para que el animal pueda aprovechar al máximo tanto la energía como el resto de nutrientes de la dieta que al final le suministremos

Es por eso que a la hora de escoger nuestras materias primas y fuentes de proteína, éstas tienen que ser de máxima calidad: una buena fuente de aminoácidos, lo más digestibles posibles y con el nivel mínimo posible de FAN, como por ejemplo sojas tratadas enzimáticamente, para que los animales de corta edad, ya sean lechones o broilers, las puedan aprovechar al máximo

CONCLUSIONES

Es muy importante que el pienso de primeras edades contenga materias primas con una alta digestibilidad, buena palatabilidad y con ausencia de factores anti nutricionales para garantizar un buen arranque de los animales. Cuando la absorción de nutrientes mejora durante los primeros días de vida, mejora el rendimiento en las etapas siguientes hasta el sacrificio.

hamletprotein



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