24 Ene. 2019

Manejo & Bienestar

Manejo & Bienestar

temperatura pollos

La densidad y la temperatura corporal de nuestras aves


Escrito por: Michael Czarick et al.

La densidad puede afectar más a la temperatura corporal que a la temperatura del aire


Es frecuente pensar que las aves grandes tienen mayor tendencia a sufrir estrés por calor principalmente debido a su tamaño, ya que produce más calor que un ave de tamaño pequeño. Un ave de mayor tamaño tiene un ratio superficie/volumen más bajo, lo que implica que esencialmente tiene menos centímetros cuadrados de superficie por cada kilo de carne productora de calor, haciendo que sea más difícil disipar el calor a través del aire.

Un pollo de engorde de gran tamaño tiende a tener mejor plumaje que un ave pequeño, por lo que tiene mejor aislamiento térmico en comparación con un pollo pequeño

Densidad de alojamiento de las aves

Si bien el tamaño de las aves es un importante factor que contribuye al estrés por calor, la densidad de alojamiento de las aves es lo que tiene mayor influencia

Figura 1. Corral con baja densidad de pollos de engorde

Figura 1. Corral con baja densidad de pollos de engorde

producción avícola

La reducción del movimiento de aire alrededor de las aves conduce a un incremento en la temperatura y humedad del aire en sus proximidades, reduciendo aún más su capacidad para disipar el exceso de calor.

producción avícola

Figura 2. Corral con alta densidad de pollos de engorde

 

La Figura 3 ilustra la temperatura corporal profunda de siete pollos de engorde de gran tamaño colocados en corrales de investigación a la densidad extremadamente baja de 5 – 6 kg/m2 –Figura 1–. Hubo un movimiento de aire mínimo sobre las aves de 7 semanas de vida – nave sin ventilación de túnel ni ventiladores– y el sistema de enfriamiento evaporativo no se utilizó.

Durante los dos primeros días del estudio, la temperatura de la nave permaneció en un rango de 23,8-25ºC. A pesar de que la temperatura de la nave era aproximadamente diez grados superior a lo recomendado habitualmente en pollos de 7 semanas de vida (18ºC), la temperatura corporal de todas las aves se mantuvo dentro de lo que se considera normal (41,1ºC). Incluso cuando la temperatura aumentó hasta algo más de 26ºC al cuarto día del estudio, la temperatura corporal profunda de las aves solo aumentó en 0,5ºC , con la excepción de un ave cuya temperatura aumentó en aproximadamente 1ºC.

Figura 3. Temperatura corporal profunda en aves criadas a una densidad de 0,6 m2/ave (0,05 kg/m2)

Figura 3. Temperatura corporal profunda en aves criadas a una densidad de 0,6 m2/ave (0,05 kg/m2)

 

Las aves no exhibieron ningún signo de estrés por calor durante el estudio y es poco probable que un incremento mínimo de la temperatura corporal al 3er- 4º días del estudio afectara negativamente a la ganancia de peso o al índice de conversión

En el corral adyacente, las aves fueron alojadas a una densidad comercial de 36,3 kg/m2 –Figura 2–. Aunque la temperatura del aire, humedad y movimiento del aire fue igual que en el caso del grupo de baja densidad, la temperatura corporal fue muy diferente –Figura 4–.

Durante los primeros dos días del estudio, cuando la temperatura de la nave oscilaba entre 23,8 y 25ºC, la temperatura corporal de las aves fue cuatro grados por encima de lo normal. Al tercer día, cuando la temperatura de la nave alcanzó 28ºC, las temperaturas corporales fueron tres grados por encima de lo normal. Al último día del estudio, cuando la temperatura de la nave alcanzó 30ºC, las temperaturas corporales fueron cuatro o más grados superiores a lo normal, llegando un ave a los 45ºC antes de sucumbir al estrés por calor.

Tal y como podría esperarse, la ganancia de peso a lo largo del periodo de estudio para estas aves fue la mitad de la que tuvieron las aves criadas a una baja densidad (0,6 m2/ave). Cabe resaltar la correlación muy fuerte entre la temperatura corporal y el tamaño del ave. A pesar de que el Ave 1 y Ave 2 pesaban prácticamente lo mismo (3,4 kg y 3,35 kg), el Ave 1 tuvo una de las temperaturas corporales más bajas de todo el grupo, mientras que el Ave 2 tuvo una de las más altas.

Aunque se esperaría que el Ave 4, siendo el más ligero (3,3 kg), tendiera a tener una de las temperaturas corporales más bajas, tuvo una de las temperaturas más elevadas al tercer y cuarto día del estudio.

Figura 4. Temperatura corporal profunda en aves criadas a una densidad de 0,09 m2/ave (0,3 kg/m2).

 

La correlación relativamente baja entre el tamaño corporal y la temperatura corporal indica que la temperatura individual del ave se ve afectada por varios factores, no solo el tamaño, entre los que se incluyen:

  • Tasa de crecimiento
  • Consumo de alimento
  • Plumaje Genética

Se concluyó en este estudio que la densidad originó una elevación de la temperatura corporal, no el tamaño ni el resto de factores indicados

¿Significa esto que las aves no pueden ser criadas a las densidades comerciales tradicionales en épocas de calor sin que se produzca un incremento dramático de la temperatura corporal y/o una reducción igualmente dramática del rendimiento? Por supuesto que no.

Este estudio se llevó a cabo sin el movimiento de aire típicamente empleado en una nave de pollos de engorde comercial (3,05 m/seg) y sin los beneficios de los paneles evaporativos –Figuras 5 y 6–. Numerosos estudios demuestran que con el movimiento de la cantidad adecuada de aire por encima de las aves, su rendimiento y confort puede mantenerse en épocas de calor a las densidades comerciales tradicionales.

control ambiental avicultura

Lo que sí se deduce de este estudio es que la densidad podría tener un mayor impacto sobre el confort térmico de las aves que su tamaño o, incluso, la temperatura de la nave

Por ejemplo, para aves criadas a una densidad extremadamente baja, incrementar la temperatura de la nave de 23,88ºC a 29,4ºC provocó un aumento de la temperatura aproximadamente de un grado por encima de lo normal. Pero a una densidad de 36,3 kg/m2, la temperatura corporal de las aves fue aproximadamente cinco grados por encima de lo normal a 23,88ºC.

Se podría argumentar que, a pesar de que el termómetro indicara una temperatura de 23,88ºC, el incremento en la temperatura corporal es más indicativo sobre cómo reaccionarían las aves si la temperatura estuviera por encima de 29,4ºC si se hiciera la crianza a densidad muy baja.

Aunque este estudio se llevó a cabo en una nave sin el movimiento de aire adicional que existiría en una nave comercial de pollos de engorde, ilustra el importante papel que tiene la densidad en el confort de las aves independientemente de la temperatura de la nave.

La densidad incrementó la temperatura efectiva del aire –la temperatura percibida por las aves– en más de 5ºC

Existen más factores que determinan la “temperatura ideal del aire” aparte de la edad de las aves, la humedad relativa y el movimiento del aire. La densidad afectará al acceso de las aves a los comederos y bebederos, pero lo que es igual o más importante, afectará al confort de las aves.

Si queremos maximizar el confort y rendimiento, debemos prestar la misma atención al manejo de la densidad de las aves dentro de la nave que la que se presta a la temperatura del aire, humedad relativa y movimiento del aire.

Factores para maximizar el confort y rendimiento de las aves

1.- Densidad el ave

No tener la densidad en cuenta a la hora de determinar las temperaturas objetivo puede resultar en una reducción del rendimiento de las aves. Asi, la temperatura óptima para un pollo de engorde de 35 días de vida depende de cuándo se va a vender.

Si las aves van a ser procesadas a los 42 días, la cantidad de espacio alrededor de las aves a los 35 días tenderá a ser muy baja en comparación con las aves procesadas a los 60 días.

La reducción del espacio alrededor de cada ave tenderá a resultar en una temperatura corporal mayor en comparación con las aves criadas hasta los 60 días, lo que implica que sería necesario tener la nave con una temperatura más baja y una velocidad del aire superior para poder tener las aves de 35 días –criadas hasta los 42– cómodas, en comparación con aquellas criadas hasta los 60 días.

2.- Velocidad del aire

La velocidad del aire objetivo dentro de una nave con ventilación de túnel podrían establecerse más en función de la densidad que del tamaño actual del ave. A menudo se piensa que la velocidad del aire puede ser mucho más baja en naves donde se crían aves de 2,26 kg, en comparación con las que tienen aves de 3,62 kg. A pesar de que un pollo de engorde más grande y de más días de vida tiene mayor dificultad para enfriarse que un ave más pequeña, el hecho es que un pollo de engorde de 2,26 kg produce más calor por kilo que un pollo de engorde de 3,62 kg.

La reducción del espacio entre ambas aves al final del lote puede tener el mismo efecto negativo en la temperatura corporal de aves de menor tamaño y, por tanto, en su rendimiento, al igual que en el caso de los pollos de engorde grandes. La velocidad ideal del aire para naves en las que se crían pollos de engorde grandes y pequeños podría no ser tan diferente como se piensa.

3.-Efecto de la densidad sobre la temperatura efectiva

El efecto que la densidad puede tener sobre la temperatura efectiva para los pollos de engorde se ve comúnmente en naves con ventilación de túnel en épocas de calor –Figuras 7 y 8–. A pesar de que la temperatura del aire es menor a nivel del panel evaporativo al final de la nave con ventilación de túnel, generalmente las aves más pesadas pueden encontrarse hacia el extremo de la nave donde se encuentra el ventilador, donde las densidades son más bajas debido a la migración.

temperaturas naves avícolas

Pese a que la temperatura en el extremo del panel evaporativo sea unos grados más fresca que en el extremo del ventilador, la mayor densidad de aves en el extremo del panel evaporativo podría hacer que la temperatura efectiva sea 2,7ºC –o más– más cálida que en el extremo del ventilador.

4.-Temperatura efectiva en toda la nave

Para garantizar que la temperatura efectiva es la misma a lo largo de toda la nave, las vallas deberían estar colocadas durante todo el año. Aunque las diferencias en la densidad de aves tienden a ser más problemáticas en épocas calurosas, la densidad de aves puede tener un efecto significativo en el confort térmico cuando la temperatura de la nave solo ronda los 21,1ºC

A pesar de que el sensor del controlador se encuentre en un rango de uno o dos grados, si existen diferencias de densidad dentro de la nave las diferencias en la temperatura efectiva podrían ser mucho mayores de lo que indican los sensores.

Para ayudar en el manejo de la densidad de las aves y lograr una mayor uniformidad, se deberían colocar vallas cada 30 metros aproximadamente, debiendo estar ya instaladas cuando las aves alcanzan las 2 semanas de vida

avicultura5.-Densidad & temperatura

Cuanto mayor sea la densidad, menos representativos serán los sensores con respecto a la temperatura percibida por las aves. Cuando existe mucho espacio alrededor de las aves, hay una diferencia mínima en la temperatura del aire unos decímetros por encima de las aves con respecto al suelo. Conforme aumenta la densidad hacia el final del lote y el movimiento del aire alrededor de las aves disminuye, la temperatura y la humedad entre las aves tiende a aumentar más de lo que debería ser a unos pocos decímetros por encima de las mismas. Cuanto mayor es la densidad, mayor es la diferencia entre lo que indica el controlador sobre la temperatura de la nave y la que perciben las aves.

6.-Enfriamiento de la velocidad del aire

Para crear una curva precisa sobre el “efecto de enfriamiento” de la velocidad del aire, no solo se debe tener en cuenta la edad de las aves y la temperatura de la nave, sino que también se debe tener en cuenta la densidad. Cuanto mayor sea la densidad, independientemente de la edad, menor será el enfriamiento logrado a cualquier velocidad del aire.

7.-Velocidad del aire más alta

La velocidad del aire más alta, típica de las naves con ventilación de túnel modernas, ha permitido a los productores criar a los pollos de engorde a grandes densidades en épocas calurosas. Sin las ventajas de la velocidad del aire y los paneles evaporativos disponibles en las naves modernas, se reduciría drásticamente el confort de las aves en épocas moderadamente cálidas. Según la información recogida en este estudio sobre la ganancia de peso, la densidad de aves probablemente se habría tenido que reducir a la mitad en ausencia de estos sistemas.

Diamond V


Deja tu comentario