La recría de las ponedoras debe conseguirse además con unos costes lo más bajos posibles pero sin perjudicar el beneficio posible posterior. Para ello es básico que el objetivo a conseguir sean animales sanos y bien alimentados, sin deficiencias nutritivas, y obteniendo un lote con gran homogeneidad de los animales.

Las premisas básicas que debe tener la instalación son sencillas:

  • Manejo todo dentro / todo fuera
  • Instalaciones aisladas del exterior
  • Control del personal
  • Normas de bioseguridad de las famosas DDD bien implantadas
  • Control del acceso de aves silvestres y insectos

El manejo todo dentro / todo fuera es una obviedad el comentarlo, ya se da totalmente por sentado que debe ser así. Sin embargo no es infrecuente encontrarse con alguna sorpresa al respecto. Solo deben tenerse animales de una misma edad y origen, sin excepciones. Juntar animales de diferentes orígenes o lotes, aunque sean de pocos días de diferencia en el nacimiento, comporta una serie de riesgos que se deben asumir (visitas, transportes, etc) y fallos en la seguridad sanitaria que no aconsejan esta practica. Uno de los puntos críticos que se pueden dar en este manejo inadecuado es la eficacia y homogeneidad de respuesta de las vacunas administradas.

Es evidente del mismo modo que el anterior punto que las instalaciones deben encontrarse aisladas de otras naves. Cuanto más cerca tengamos otras instalaciones avícolas más estrictos debemos ser en el aislamiento del exterior de la nave.

Si la propia instalación realiza la recría, esta nave debe ser la primera en visitarse cada día y se debe usar ropa y calzado exclusivo para ella, además se tiene que tener en cuenta que todo el utillaje que se necesite en la nave debe ser de uso exclusivo y nunca debe sacarse al exterior. Un ejemplo de error frecuente es el uso de carretillas que posteriormente se utilizan en otras naves o que se sacan al exterior y se ponen en contacto con otros utillajes externos a la nave.

El control de las visitas  y sus vehículos es otro apartado que debe ser muy estricto en su control, permitiendo su paso únicamente cuando es imprescindible.

Las normas de bioseguridad es otro apartado muy importante siendo necesario un programa detallado de los procedimientos a seguir y su control de realización para asegurar su eficacia. Ratas y ratones son un problema especialmente delicado en el periodo entre lotes, cuando la nave se encuentra vacía.

El acceso de las aves silvestres debe ser totalmente evitado, sobre todo con la gran cantidad de evidencias que se están demostrando del poder diseminador de enfermedades que tienen como por ejemplo con la influenza aviar.

En el manejo del día a día es cuando la importancia de la instalación se aprecia con mayor claridad. La instalación debe disponer de un sistema que permita parametrizar el consumo de agua y pienso de las pollitas durante los primeros días. El consumo nos indicará la calidad de los animales recepcionados y si estos se encuentran a gusto en la instalación. De lo contrario hay que revisar inmediatamente tanto los bebederos y comederos buscando un problema y en caso negativo revisar seguidamente el ordenador de control ambiental para observar los parámetros ambientales que tenemos.

Es muy importante que las pollitas entren en una nave previamente caldeada a 33ºC y se disminuya progresivamente según una plantilla administrada por el proveedor de los animales, pero que generalmente disminuye 1ºC cada 3 días aproximadamente.

La iluminación debe ser buena (alrededor de 40 lux, pero siempre consultar con el proveedor de los animales) y con una pauta diaria clara (al principio prácticamente todo el día y posteriormente va disminuyendo tanto las horas de iluminación como la intensidad). Hay que tener en cuenta si la instalación es cerrada o abierta, ya que en el segundo caso debemos adaptarnos a la luz ambiental exterior.

Los sistemas de calefacción y refrigeración deben ser de fácil mantenimiento y revisión frecuente, permitiendo su limpieza a fondo en el periodo entre lotes, ya que pueden ser puntos críticos en la permanencia de determinadas infecciones que puedan persistir. Del mismo los sistemas de ventilación deben comprobarse antes de la entrada de los lotes.

La renovación de aire es fundamental para asegurar una buena eficacia de la recría y se debe combinar adecuadamente con la calefacción. Las pérdidas de temperatura a través de la cama son muy importantes en esta primera fase y por ello la regulación es crucial. Un buen aislamiento térmico de la nave reduce las necesidades de aportación de temperatura pero una regulación fina de la ventilación aún lo es mas de importante.

Si renovamos en exceso creamos corrientes de aire y falta de confort por tanto en los animales y debemos compensar con aportación de calor extra que tiene un coste muy elevado y siempre es un parche que arregla un problema.

Para el seguimiento de una buena recría de las pollitas tiene gran interés el control frecuente de la evolución del peso de los animales, intentando siempre que se realize en la misma hora del día y en grupos de como mínimo 50 animales cada semana. El uso de básculas automáticas puede ayudar en el control pero siempre hay que regular su funcionamiento para no tener datos dispares.

 

 

 

 

 

 

 



REVISTA AVINEWS +


Sección técnica

Materias Primas

Noticias sectoriales

 
 

REVISTA

Magazine aviNews aviNews América Latina Junio 2020

ARTÍCULOS DE REVISTA



 
 







Ver otras revistas


aviagen
 

Registrate a nuestro newsletter

Obtenga acceso completo a todas las revista en versión digital y a los newsletters.



 

Entrevistas
aviNews en
Youtube