AUTOR

Paul W. Cardozo

Diamond V

Estrategias para mejorar la digestibilidad de las grasas y ahorrar en costes de alimentación

En los últimos años, los precios de las materias primas han sufrido incrementos significativos, encareciendo el precio de los piensos para la industria de la producción animal. Sin embargo los márgenes de los productores continúan en una situación muy  delicada, por lo que el coste de alimentación sigue siendo un factor crucial sobre la rentabilidad de la producción.

 

Las grasas y aceites son las fuentes de energía más importantes en la industria avícola, incrementándose su uso de forma paralela con las mejoras genéticas

  • Las estirpes actuales son mucho más eficientes que las aves de hace 30 años, lo que condiciona a los nutricionistas a mejorar los programas de alimentación para hacer frente a estas nuevas exigencias nutritivas.
  • Las nuevas líneas genéticas de aves exigen dietas de mayor concentración energética para alcanzar su potencial genético.
  • Sin embargo, la digestión de estas fuentes lipídicas no es tan eficiente como desearíamos.

Bioquímicamente, las grasas y aceites son sustancias apolares y por ello son insolubles en agua.

GRASAS & ACEITES SUSTANCIAS APOLARES INSOLUBLES EN AGUA

Los lípidos que se ingieren a través de la dieta deben pasar por un proceso de digestión que consiste en modificarlos para que sean hidromiscibles y puedan ser absorbidos a través de los enterocitos de la luz intestinal.

La presencia del bolo estimula la secreción de las sales biliares que actúan como detergentes biológicos que convierten las grasas de la dieta en micelas mixtas de ácidos biliares y triglicéridos.

La formación de micelas incrementa la fracción de moléculas de lípidos accesibles a la acción de las lipasas, que hidroliza los triglicéridos en diglicéridos, monoglicéridos, ácidos grasos libres y glicerol que son trasportados al hígado y al riñón para su posterior metabolismo.

Los ácidos grasos de cadena corta se absorben con mayor facilidad que los de cadena larga resultando su valor de energía más alto.

Por ejemplo, el valor de energía metabolizable del aceite de soja es superior al del aceite de pescado, debido en parte a que los ácidos grasos del aceite de soja son de menor longitud por lo que son absorbidos con mayor facilidad por las aves (Lázaro et al., 2004).

GRASAS & ACEITES MEJORANDO LA ABSORCIÓN DE VITAMINAS, PIGMENTOS & MINERALES

La utilización de grasas y aceites en la dieta de las aves supone una serie de ventajas difíciles de igualar por ningún otro ingrediente:

  • Contienen tres veces más energía que los carbohidratos
  • Gracias a su alta densidad calórica y por la alta eficiencia con la que son metabolizados, genera menor incremento de calor al ser ingeridos
  • Facilitan la absorción de ciertos componentes del pienso, tales como las vitaminas liposolubles y los pigmentos
  • Mejoran la palatabilidad, consumo de pienso y el rendimiento productivo, gracias a la fuente de ácidos grasos esenciales que contienen

La presencia de Iípidos mejora la presentación y las características del pienso, evita la formación de polvo, facilita el proceso de granulación y disminuye los problemas de desmezclas. Esta característica convierte a las grasas en un ingrediente muy importante para la formulación correcta de dietas de iniciación y crecimiento en aves. Para valorar la incorporación de las grasa en la formulación se deben tener en cuenta al menos cuatro criterios:

  • Calidad de la grasa “per se” (humedad, impurezas, insaponificables, peróxidos, fracción no eluible, polímeros de ácidos grasos, sustancias extrañas, tóxicos, etc)
  • Perfil en ácidos grasos (Composición y riqueza)
  • Edad del animal
  • Disponibilidad y precio ofertado

DIETAS MUY ENERGÉTICAS DIFICULTAD EN LA DIGESTIÓN DURANTE LAS PRIMERAS SEMANAS DE VIDA

El valor energético de una grasa es muy variable y depende de numerosos factores tales como tipo y edad del animal, y características de
la dieta. Unos niveles muy altos de energía implican la presencia de una gran cantidad de grasa o almidones en la dieta. Sin embargo, las aves jóvenes presentan un déficit en los enzimas necesarios para su digestión que va mejorando con la edad.

Las dietas muy energéticas serán difícilmente digeridas por los pollitos, debido a una débil actividad enzimática, un incompleto desarrollo de las vellosidades intestinales y un pobre flujo de sales biliares durante los primeros días. Por consiguiente, el uso de aditivos biosurfactantes son una buena herramienta para mejorar la digestibilidad de las fuentes lipídicas mejorando el rendimiento de los animales y disminuyendo los costes en la alimentación.

NUEVOS INGREDIENTES TECNOLÓGICOS PARA MEJORAR LA DIGESTIBILIDAD
DE LAS GRASAS

Desde los años 30 el hombre ha utilizado lecitinas procedentes principalmente de la industria del refinado del aceite de soja, que gracias a su poder emulsionante es utilizada en aplicaciones como bebidas, margarinas, repostería y panadería, entre otras. Las lecitinas se caracterizan por su alto contenido en fosfolípidos, colina, inositol, fósforo y vitamina E.

Si centramos nuestra atención en los fosfolípidos podemos observar que son un tipo de lípidos anfipáticos compuestos por una molécula
de alcohol (glicerol) y dos ácidos grasos (1,2-diacilglicerol) unido a un grupo fosfato. La fracción fosfolipídica de las lecitinas facilita la formación de micelas a nivel digestivo y el transporte de los ácidos grasos.

LISOFOSFOLÍPIDOS VENTAJAS FRENTE A LOS FOSFOLÍPIDOS

Los aditivos tecnológicos han ido evolucionando con el tiempo y actualmente responden a necesidades concretas de la industria elaboradora de piensos. La empresa ha desarrollado una tecnología innovadora patentada que aplica un proceso de hidrólisis enzimática sobre los fosfolípidos, liberándolos de un ácido graso; las nuevas moléculas obtenidas son denominadas “lisofosfolípidos”.

Cullis y Kruijff (1979) indicaron que la nueva estructura de los lisofosfolípidos tienen forma de cono, ya que sus grupos de cabeza polar tienen un área de sección transversal mayor que la de la única cadena de ácido graso, lo que promueven la formación de estructuras curvas.

Estas características estructurales les suponen grandes ventajas respecto a los fosfolípidos:

  • Mayor balance hidrófilo-lipófilo (BHL) que le permite formar más micelas en un medio acuoso, como es el sistema digestivo
  • Mayor formación de micelas a menores concentraciones de lisofosfolípidos
  • Las micelas formadas son de menor tamaño, facilitando la acción de la lipasa

Estas propiedades de los lisofosfolípidos les dota de un mayor poder emulsionante, asimismo mejoran la estabilidad de la emulsión y facilitan una mayor absorción de las grasas a través de la membrana celular.

LISOFOSFOLÍPIDOS AUMENTANDO LA CAPACIDAD EMULSIONANTE & MEJORANDO LA DIGESTIBILIDAD DE NUTRIENTES

Todas las membranas plasmáticas activas de las células están formadas por una bicapa de fosfolípidos que permiten su autoasociación a través de interacciones hidrofóbicas entre las porciones de ácido graso de cadena larga de moléculas adyacentes.

Los lisofosfolípidos pueden penetrar entre las asociaciones fosfolipídicas de la membrana celular o sustituir algunos de los fosfolípidos, provocando un incremento de la fluidez y por lo tanto aumentando la permeabilidad. De este modo se facilita el transporte pasivo de nutrientes y también se promueve la formación de canales de proteínas, estimulando su actividad transportadora.

Las membranas celulares tiene un gran contenido de proteínas (alrededor del 50% del volumen de la membrana) que forman una serie de agujeros o poros.

  1. Cuando los lisofosfolípidos se introducen en la membrana, la distribución de los poros es más estrecha y hay una mayor oportunidad para que se unan las proteínas formando canales.
  2. De este modo se aumenta el número y el tamaño de los poros incrementando así el mecanismo de transporte pasivo, facilitando a los nutrientes de mayor peso atravesar la membrana.

Lundbaek y Andersen (1994) observaron, mediante experimentos “in vitro”, que la lisofosfatidilcolina (LPC), estimula la conductancia de los canales proteicos (canal de la gramicidina por el cual los nutrientes son transportados) aumentando por ende la actividad del canal y el tamaño de poro de la membrana y el consiguiente flujo de nutrientes, además de que no sólo estimulaba la conductancia de la membrana sino también la duración de la formación del canal, resultando en un mayor transporte de nutrientes.

LISOFOSFOLÍPIDOS NUEVAS APLICACIONES PARA AHORRO EN EL COSTE DE PIENSO

Las aves actuales consumen de 1.5 a 2 veces más agua que pienso, por lo que la cantidad de agua en el intestino es mucho mayor
que la de grasa. Se requiere un buen aditivo tecnológico para mejorar su digestibilidad. Los lisofosfolípidos tienen ventajas claras en nutrición animal tanto como un potente emulsionante como un acelerador de la absorción de nutrientes mediante la modulación de la permeabilidad de la membrana.

Actualmente, ésta es una aplicación clave de los lisofosfolípidos, puesto que implica la posibilidad de extraer mayor valor nutricional de cada kilo de ración, incluso cuando los nutrientes presentarían de forma normal un bajo nivel de absorción.
Una investigación realizada en aves ha mostrado los efectos beneficiosos de adicionar una fuente enriquecida de lisofosfolípidos a las dietas obteniendo mejoras significativas en la digestibilidad de la energía, proteína y aminoácidos. Se ha observado que dicha fuente de lisofosfolípidos llegó a compensar una reducción de hasta 100 Kcal/kg en EM sin comprometer la producción de las aves.

Aunque las empresas de genética recomiendan a los nutricionistas formular de acuerdo a sus propios requerimientos de sus líneas, la sustitución en la fórmula de 100 kcal/kg en EM representó una reducción agresiva de grasa de 3% a 0,9% (21 kg de grasa animal por tonelada de pienso terminado). Esta prueba fue llevada a cabo en condiciones controladas, pero estimando un precio de grasa de alrededor de 0,8 euros por kg de grasa, podemos indicar que la reducción de 2,1% de grasa en fórmula resulta en un ahorro en el costo del alimento de 16.8 euros/ tonelada.

Otras pruebas en condiciones comerciales han confirmado que el uso de esta fuente rica en lisofosfolípidos fue capaz de compensar la reducción escalonada de EM (100 y 75 kcal / kg, respectivamente), e incluso mejoraron los parámetros de producción en comparación con el grupo control.

La demanda de grasas en dietas para la avicultura moderna aumenta a nivel mundial. Las grasas y aceites son sustancias apolares insolubles en agua, que junto con la inmadurez del sistema enzimático, pobre desarrollo de la luz intestinal y el débil flujo de las sales biliares común en las aves jóvenes, limitan su eficiencia. La estructura química define en gran medida el valor nutricional de las grasas, y el uso de biosurfactantes ha sido una práctica corriente para mejorar la digestibilidad de las mismas.

Actualmente los aditivos tecnológicos responden a necesidades concretas de la industria avícola. Los lisofosfolípidos aumentan el poder emulsionante de los fosfolípidos e incrementan la absorción de nutrientes a través de la membrana, siendo una potente herramienta para ahorrar en costes de producción, mejorar el rendimiento productivo de los animales y obtener mayor rentabilidad.



REVISTA AVINEWS +


Sección técnica

Materias Primas

Noticias sectoriales

 
 

REVISTA

Magazine aviNews aviNews América Latina Marzo 2020

ARTÍCULOS DE REVISTA



 
 







Ver otras revistas


aviagen
 

Registrate a nuestro newsletter

Obtenga acceso completo a todas las revista en versión digital y a los newsletters.



 

Entrevistas
aviNews en
Youtube