AUTOR

Ing. Fabio G Nunes - Consultor en Procesamiento Avícola

Diamond V

Aunque conocida por muchos nombres – yo usaré clareo – la práctica consiste en vaciar el galpón en etapas, permitiendo a las empresas atender a los mercados de pollos livianos y pesados, simultáneamente, mientras impulsan el desarrollo de las aves más pesadas y aumentan la producción de carne, mejorando, así, los resultados económicos. Todavía, el clareo viene acompañado de efectos colaterales cuyos impactos técnicos y económicos deben ser tomados en cuenta.

El clareo, muy común en la avicultura de distintos países, se basa en dos configuraciones de galpón – lote de machos y hembras separados por una partición, o lotes mixtos.

  • La primera configuración es logísticamente más eficaz, por facilitar la captura de las hembras, y de bajo impacto físico, pues el trabajo se hace sin causar mucha molestia a los machos.
  • En la segunda configuración se verifica lo opuesto – el trabajo es logísticamente improductivo, pues los cargadores necesitan recoger todo el galpón para capturar las hembras, y de alto impacto físico, pues la intrusión de los cargadores alborota y molesta a las aves que se van y a las que se quedarán.

El cronograma del clareo inicia por la captura de las hembras a los 35 a 37 días de edad, puede, ocasionalmente, contemplar la captura de las hembras pesadas y/o machos livianos a los 44 a 46 días, y termina con la captura de los machos pesados a los 48 días. Aunque que las configuraciones de los galpones difieran, las pérdidas que el clareo produce son comunes a ambas

Para llevarse la operación a cabo, primero se retira el alimento a todo el lote y, entonces, el agua por toda la captura, lo que somete las aves que se quedan al hambre y sed. Esta condición contraria a los 5 Principios del Bienestar Animal, reduce la ganancia diaria de peso, y la uniformidad del lote remanente, reduciendo el desempeño en la granja y la planta.

Concluida la captura, se les retorna el alimento y el agua a las aves, que por la sed y el hambre “explotarán” en la disputa por los bebederos y comederos. Esta explosión producirá amontonamientos y un intenso aleteo, generando lesiones de piel y de alas, y la ocurrencia de Músculo Verde, lesiones que podrán agravarse en los lotes mixtos por la prevalencia física de los machos sobre las hembras. Estas lesiones inflarán los decomisos, las rebajas y el costo, y reducirán las utilidades.

Tan significativo cuanto las lesiones físicas, son las consecuencias fisiológicas y biológicas para las aves remanentes.

El ayuno retira del intestino el alimento, pero no las bacterias y la coccidia, que en la ausencia del anticoccidiostático durante el ayuno se multiplica rápidamente. Además, el retorno del alimento hará que las aves se embuchen, bien como propiciará un crecimiento acelerado de bacterias (Clostridium perfringens), por la abundancia súbita de nutrientes. Adicionalmente, se ha demostrado en la literatura la correlación entre la práctica y la contaminación por Campylobacter de lotes clareados, pero antes exentos, todavía

Aunque el clareo tiene una fuerte motivación y orientación económica, el impacto de sus muchos efectos colaterales – bienestar animal, lesiones y decomisos, integridad intestinal e inocuidad alimentaria – no pueden ser desconsiderados por las empresas, por el efecto deletéreo que tienen sobre el resultado económico de la operación.

*Literatura disponible del autor mediante solicitud




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