24 Ene. 2019

Reproducción Reproducción y genética

Reproducción Reproducción y genética

Actualidades en los programas de alimentación para recrías de reproductoras


Escrito por: Marcelo A. Silva

El objetivo principal de una granja de reproductoras es producir el mayor número posible de huevos con calidad suficiente para maximizar los nacimientos y garantizar a los pollitos la capacidad de tolerar los desafíos iniciales de campo y alcanzar las metas de producción.

Las enormes inversiones en mejoramiento genético han permitido seleccionar aves para un rápido crecimiento, mejor eficiencia alimenticia y mayor rendimiento de canal y pechuga, sin dejar de dar énfasis a la producción de huevos incubables.

Debido a la alta presión de selección adoptada en estas características, debe tenerse especial atención al establecimiento de parámetros nutricionales y al programa de alimentación de la reproductora, concentrándose en alcanzar:

  • Tiempos de consumo adecuados
  • Optimizar la composición corporal
  • Maximizar la producción de huevos
  • Mantener altos perfiles de fertilidad y nacimientos

Fase de crecimiento

Adecuados criterios de alimentación se deben seguir para controlar la tasa de crecimiento durante la crianza, con el fin de sincronizar la madurez sexual y el peso de las aves sin dañar la uniformidad del lote. Sin embargo, es particularmente esencial para el éxito de un programa de alimentación, el conocimiento exacto de la curva de crecimiento, teniendo en cuenta los momentos fisiológicos que pasan las aves y los niveles de producción obtenidos.

Nacimiento a 4-5 semanas

El período de tiempo desde el  nacimiento hasta las 4-5 semanas es de suma importancia en el desempeño futuro de las aves, donde se busca:

  • Un correcto desarrollo del esqueleto
  • Un correcto desarrollo del sistema cardiovascular e inmunológico,
  • Un buen plumaje

Todos estos puntos deben ser garantizados con un alto grado de uniformidad del lote, el cual es un factor crítico en la creación de una reproductora con un alto potencial de producción post-pico.

Para lograr estos objetivos es esencial proporcionar una ración inicial (0-28 días) con niveles adecuados de:

producción avícola

Fase de crecimiento (29-140 días)

En la fase de crecimiento (29-140 días) la asociación de programas con control de la frecuencia de alimentación y las dietas con menor nivel de energía, también llamadas de alimentos diluidos (2650-2700 kcal/kg) ha sido una herramienta de uso común. No obstante, según Leeson y Summers –1991– las aves alimentadas todos los días convierten los nutrientes ingeridos en componentes corporales de manera más eficiente en comparación con las aves sometidas a otros programas con control de frecuencia de alimentación.

Varios estudios desarrollados en esta fase, aprobarán los métodos de control de frecuencia de alimentación “skip a day” –día sí, día no–, 4×3, 5×2 y 6×1. Sin embargo, la experiencia práctica ha demostrado que estos métodos no son más que sencillas alternativas para mejorar la uniformidad, sea por el apetito, que refleja la velocidad de consumo de las aves, presencia de espacio de comedero reducido y/o la mala distribución de alimentos.

El suministro diario de alimento ha sido una estrategia viable a la larga para aves consideradas de consumo lento y cuando se haya efectuado la plena aplicación de las operaciones con adecuado equipo y diseño. No necesariamente va a resultar para aves de mayor apetito una mayor uniformidad y un mejor desempeño reproductivo.

El patrón de alimentación en el período de 0 a 22 semanas se debe basar en el consumo acumulado de proteínas y energía de alrededor de 26000 kcal/kg y 1430 g. Sin embargo, más importante que el valor acumulado es la obtención del perfil semanal de suministro, lo cual influye en el peso y composición corporales de las aves en las edades objetivo y en su estado fisiológico correspondiente. Así, además del consumo total de nutrientes durante este período también debemos considerar la forma en que se hace esta distribución durante la etapa de crianza.

Los aumentos en la cantidad de alimentos deben ser compatibles semana a semana con el perfil estándar de suministro de energía. Por lo tanto, la aplicación de un programa de alimentación debe tener como objetivo alcanzar el peso para la edad de las aves, con una buena uniformidad de la conformación esquelética. Mientras que hay un sistema de especificaciones de alimento y requerimientos de energía diaria en la guías, el peso corporal objetivo puede ser obtenido bajo las más variadas especificaciones nutricionales. Sin embargo, hay que tomar en cuenta que la nutrición/ formulación es la parte responsable por establecer la relación energía / nutrientes que permitirá lograr la composición corporal ideal para maximizar la productividad durante la fase de postura

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En este sentido, la relación energía metabolizable/proteína utilizada en alimentos de la fase recría, considerando aves con el mismo peso, resulta con diferentes tasas de depósito de proteína y grasa corporal según observaciones de Van Emus et al. –2015–. Para un manejo fácil es importante considerar la información en requerimientos de energía diaria, convirtiéndola en gramos de alimento conforme la energía formulada de la dieta. Los requerimientos deben ser ajustados para que se alcance el peso objetivo dependiendo de la presencia de variables como:

  • Temperatura ambiental
  • Programa de luz
  • Altitud
  • Nivel de actividad
  • Programa de vacunaciones inyectables

Otra vez, la comunicación entre los técnicos de granja y el departamento de nutrición es crítica, para asegurar que el manejo de la alimentación se realiza para proveer a las aves exactamente lo que ellas necesitan. Adecuada suplementación de vitaminas y minerales es una manera de asegurar que las pollitas sean preparadas para un óptimo desarrollo esquelético y un sistema inmune saludable, necesario para ayudar con los desafíos durante la crianza.

Fase de pre-postura (141-5% de producción)

La fase de pre-postura es una fase crucial en la preparación de la reproductora. Es cuando se deben canalizar los esfuerzos para dar al ave suficiente apoyo nutricional para que termine correctamente la fase de crecimiento. Los trabajos sobre el uso de pre-postura generan informaciones con posiciones bastante controversas –Cave, 1984; Brake et al 1985; Bowmaker y Gous, 1991–, debido principalmente a las características particulares del desarrollo de las aves estudiadas y al objetivo propuesto.

Con un enfoque diferente de lo utilizado en el pasado reciente, donde el uso de un alimento pre-postura con mayor densidad de energía, calcio –Max. 1.5%– y una mayor suplementación de vitaminas era destinado a aumentar la deposición de calcio en la médula ósea, aumentar la tasa de ganancia peso corporal y mejorar la preparación de la reproductora para la siguiente etapa productiva. El alimento pre-postura actual sólo pretende dar una transición más suave para la fase de puesta en los casos en que se utilizan las raciones de baja energía durante la crianza. El uso del alimento pre-postura ha demostrado ser innecesario cuando se utilizan dietas isoenergéticas durante las fases de recría y puesta.

Con dietas isoenergéticas se hacen menos cambios radicales en el consumo diario de energía, cuando los cambios son realizados. Esto es particularmente importante cuando a las aves se les han dado incrementos rápidos de alimento con relación a la producción de puesta.

Considerando el uso de tres fases durante la crianza, la formulación de transición –Pre-Postura– debe tener su energía incrementada en por lo menos 100 kcal/kg en relación al alimento de crecimiento sin incrementar el perfil proteico.

 

1 Comentario

  • Hago incapie de que el consumo diario de alimento en el programa de alimentación debe también estar acorde con un incremente ligero de alimento durante la clasificación de la parvada al 100% para evitar caída del peso corporal.
    Atte: Carlos Ernesto Benito Guardamino
    Supervisor en Reproductoras Ross
    Grupo Santa Elena

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