AUTOR

Guillermo Zavala

Diamond V

La OIE es la Oficina Internacional de Epizootias, tiene sede en París, Francia y cuenta con por lo menos 180 países miembros.

Fue fundada en enero 25 de 1924 y desde entonces ha hecho contribuciones importantes y muy positivas en el campo de la salud animal. Más recientemente, la OIE se ha interesado por aspectos que van más allá de la estricta actividad en el control y erradicación de enfermedades de animales domésticos y silvestres, incluyendo los terrestres y los acuáticos.

Hoy día, la OIE participa activamente en asuntos de prevención, control y erradicación de enfermedades de animales, bienestar animal, inocuidad de alimentos y en el concepto de «Una Sola Salud» o «Una Salud», con lo que se busca que el mejoramiento de la salud animal contribuya al mejoramiento de la salud humana y viceversa, particularmente porque se considera que una gran proporción de etiologías de enfermedades de humanos son compartidas con animales.

Ejemplos de ello son la salmonelosis y campylobacteriosis en inocuidad de alimentos, y la influenza tipo A que circula libremente en aves silvestres y que puede infectar porcinos, aves domésticas, humanos y otros mamíferos terrestres y acuáticos.

La OIE es el centro de referencia para considerar a cualquier país miembro libre de o afectado por enfermedades como influenza aviar y enfermedad de Newcastle exótica

oieCuando los países miembros de la OIE reportan casos de influenza aviar o de Newcastle a la OIE generalmente sufren restricciones para la exportación de aves y productos avícolas. Los países que son socios comerciales e importadores de aves y productos avícolas pueden seguir varios caminos ante un reporte de influenza o Newcastle «exótico»:

  • No imponer restricciones.
  • Imponer restricciones por zonas o regiones.
  • Restricciones por estado o provincia.
  • Restricciones por un radio de 10 kilómetros alrededor del foco primario de infección.
  • Cancelar todas las importaciones provenientes del país afectado. También puede optarse por permitir la importación por “compartimientos”, por lo que es importante conocer el concepto de “compartimentalización”.

La compartimentalización se refiere, en comercio internacional de productos avícolas, no a un compartimento geográfico, sino a un compartimento con características específicas de estado sanitario y nivel de Bioseguridad.

Por ejemplo, ante un brote de influenza aviar en una región o zona geográfica pueden interrumpirse las exportaciones para esa zona o región geográfica determinada, pero las exportaciones para el compartimento de los reproductores primarios podría continuar, pues los reproductores primarios siempre cuentan con un estatus sanitario y nivel de bioseguridad que garantizan la ausencia de riesgo de transmisión de influenza aviar, a pesar de que esta exista influenza aviar en la misma zona geográfica o en el mismo país.

La OIE es un instrumento fundamental en los mecanismos de flujo o interrupción de comercio internacional y las barreras que puedan imponerse en este comercio internacional.

En América Latina existen pocos países exportadores de aves y/o productos avícolas, siendo los principales Brasil, Argentina y Chile

Sin embargo, aunque un país puede no ser exportador, a éste debe interesarle el posible impacto y consecuencias de la imposición de barreras comerciales. Por ejemplo, son pocos los países que cuentan con suficiente producción para exportación de bisabuelas, abuelas y reproductoras.

Cuando se interrumpe el comercio internacional por barreras no arancelarias (influenza aviar por ejemplo) la consecuencia puede ser grave.

Recientemente China impuso restricciones muy severas y duraderas para la importación de aves y productos avícolas de países o regiones que han sufrido influenza aviar sin importar conceptos básicos de regionalización o zonificación, o compartimentalización.

El resultado ha sido que China no ha podido importar líneas puras durante muchos meses y su avicultura local se ha visto obligada a hacer muda forzada (replume o pelecha) en lotes de líneas puras una, dos o varias veces.

Se rumora que a falta de suficiente material genético se han debido reciclar lotes de abuelas a veces infectadas con enfermedades transmisibles en forma transovárica o vertical.

Aunque esto no es decisión ni recomendación de la OIE, las notificaciones a la OIE son utilizadas a veces políticamente por algunos países para imponer barreras no arancelarias a veces con consecuencias económicas y logísticas muy importantes.

Por esta y otras razones debemos interesarnos en las actividades y funciones de la OIE. Además, esta organización constantemente recopila el estado sanitario en múltiples especies animales de más de 100 países y por ello es importante conocer la situación sanitaria en avicultura fuera de nuestras fronteras. Algunos de los temas más importantes abordados en la 84a Asamblea General de la OIE fueron los siguientes:

Un nuevo capítulo sobre bienestar animal en la agenda de la OIE está en preparación y tendrá potencialmente gran impacto sobre la avicultura mundial. Esto es de fundamental importancia para la comunidad avícola mundial pues las recomendaciones de la OIE pueden ser utilizadas por la Unión Europea para avanzar legislación que podría afectar directamente a la avicultura de Europa y una vez que se consolide esta nueva legislación será utilizada muy posiblemente como un nuevo estándar requerido para el comercio internacional.

Es decir, los países exportadores tendrán que adoptar eventualmente estos lineamientos para poder mantenerse dentro del marco prescrito por la OIE, mientras que los países importadores podrán imponer presión e incluso barreras contra la importación de productos provenientes de países que no cumplan con estos nuevos requisitos de bienestar animal.

La consecuencia directa es que alguien tendrá que absorber el incremento en el costo que representará cumplir con reglas más exigentes en bienestar animal, inocuidad de alimentos, interrupción en el uso de antimicrobianos, control de enfermedades, etc, y este mayor costo de producción tendrá que ser transferido al consumidor.

oieLa OIE colabora ahora con otras importantes organizaciones internacionales como la Organización Mundial de la Salud (en humanos); la FAO, organización dependiente de la ONU encargada de asuntos en actividades agropecuarias; el Banco Mundial; y el CODEX Alimentarius, cuya misión es mejorar, estandarizar y asegurar la calidad e inocuidad de los alimentos.

El CODEX Alimentarius persigue específicamente impulsar legislación que resulte eventualmente en alimentos más seguros, inocuos y sin residuos de antibióticos, y la estandarización de las normas de calidad de alimentos entre diferentes países o regiones. Esta colaboración se apoya vigorosamente en áreas de convergencia que puedan resultar en un beneficio sanitario común para animales y humanos.

Ejemplos de ello relacionados con la avicultura son la influenza aviar, que puede potencialmente afectar humanos; la paratifoidea y campylobacteriosis, que causan infecciones gastrointestinales generalmente inocuas para aves pero clínicas para humanos; y el desarrollo de resistencia a antimicrobianos, que se ha convertido en prioridad para muchos gobiernos.

En este último campo, la presión sobre la avicultura comercial para reducir e incluso eliminar el uso de antibióticos de importancia en salud humana ha resultado en una muy importante transformación de la industria encaminada a la producción de carne de ave y huevos sin antibióticos. Los primeros antibióticos en ser eliminados bajo recomendación de la OIE son la enrofloxacina y las cefalosporinas de tercera generación.

Esta transformación va bastante avanzada en los países desarrollados pero ahora comienza a verse propuesta e incluso implementada en países en desarrollo y requerirá de cambios muy importantes que afectarán la manera en que se produce pollo y huevo y habrá que adoptar conceptos muy diferentes para poder producir sin antibióticos y sin consecuencias sanitarias o de bienestar animal significativas.

Sea un problema real o de percepción, la resistencia a antimicrobianos asociada a la avicultura comercial será un tema constante no solo porque lo sugiera la OIE, la OMS o la FAO, sino simplemente porque los consumidores exigirán cada vez más productos avícolas producidos sin o con menos antibióticos y con estándares más exigentes de bienestar animal, y esto último también forzará a la industria a evolucionar drásticamente.

La necesidad de contar con profesionales en sanidad animal cobrará más importancia aún y tendrán que concebirse nuevas maneras de producir que no requieran antibióticos; que dependan de sistemas más aceptables para el público en bienestar animal; y que sean percibidos como una contribución importante al concepto de Una Salud.

Basta con revisar la creciente lista de cadenas de supermercados, restaurantes, fábricas de pan y repostería, usuarios de ovoproductos industrializados y líneas de cruceros turísticos para reconocer que el mundo avícola está cambiando drástica y rápidamente y debemos estar preparados para ello con estrategias para el futuro sostenible de nuestras empresas. Estas estrategias incluirán nueva infraestructura para la producción de huevo, mayor uso de vacunas, menor uso de antibióticos, y mejores sistemas de producción, manejo y nutrición.

Otros importantes temas discutidos en la 84a Asamblea General de la OIE incluyeron:

  • La importancia de contar con buenos gobiernos para asegurar la efectividad en los programas de control de enfermedades
  • Inocuidad de los alimentos
  • Bioterrorismo
  • Enfermedades emergentes y reemergentes
  • Aspectos económicos en el control y manejo de enfermedades y su impacto en la creación y continuidad de programas y estándares sanitarios
  • Resistencia a antimicrobianos
  • Bienestar animal
  • Respuesta ante situaciones de emergencia
  • Métodos de eutanasia y despoblación ante enfermedades catastróficas
  • Producción y desperdicio de alimentos de origen animal
  • Cambio climático
  • Influenza aviar

Entre estos, la influenza aviar fue un tema recurrente debido a los brotes recientes sin precedentes en su magnitud y distribución, y a la circulación de H5N1 en aves y humanos, en ocasiones con consecuencias fatales.

Consideremos la enorme inversión que la industria productora de huevo tendrá que hacer para poder proveer de huevo de gallinas “libres de jaula” a los consumidores, que es una inversión en el orden de miles de millones de dólares a nivel mundial. Estemos o no de acuerdo, no hay marcha atrás.



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